Dos personas y una idea sencilla: que la gente de Girona tenga un sitio donde bailar y sentirse bien.
Noe pincha, organiza y graba. Lleva la música de la sesión leyendo la pista en directo, y cuando la noche está redonda baja de la cabina y se pone a bailar. La música es lo que la gente más nos agradece en las encuestas, y eso es obra suya.
Moli mueve la pista y cuenta lo que pasa. Presenta a quien llega solo, propone cambios de pareja, empuja a quien se queda en la silla, y después escribe y publica para que cada persona que brilló esa noche se vea brillar.
Somos parte de Street Dance Girona, un movimiento de gente que sale a bailar a la calle de forma libre y gratuita. Lo lleva una junta de cuatro personas y funciona por pura afición: se convoca, se pone música, y quien quiera bailar baila.
Ahí nos conocimos con muchísima gente que hoy viene a nuestros sociales, y con ellos hemos organizado eventos de calle en Girona. No es una empresa ni un cliente: es la comunidad de la que venimos y a la que seguimos sumando.
Vamos a pasarla bien.
Es el lema y es el filtro con el que decidimos todo. Si una noche no va a servir para que la gente lo pase bien, no la montamos. Si un vídeo no celebra a alguien, no lo publicamos.
Aquí no hay niveles, ni jerarquías en la pista, ni egos. Solo personas que vienen a celebrar y a conectar. Eso es Social Dance.